Marcelo Cossar, secretario de Modernización, Comunicación y Desarrollo indicó que las amenazas fueron proyectadas contra la ciudad.
“Son graves las amenazas. Ayer se pronunció una patota, cuyas expresiones fueron amenazantes y en contra de la ciudad. Córdoba fue el lugar donde se le dijo ‘no’ a los actos patoteriles”, dijo Cossar. Y agregó que “algunos pueden o no estar de acuerdo sobre cómo estamos gobernando. Pero la de ayer fue una amenaza a la propia ciudad. Porque todos nosotros somos empleados de los vecinos”.
El secretario señaló que el conflicto del sindicato “es una guerra planteada unilateralmente, porque no fue planteada por el municipio. El intendente y su equipo venimos haciendo, a paso firme, a paso lento, buscando siempre avanzar en acciones que tienen que ver con la transparencia. Bajo ningún concepto se toman decisiones en contra de nadie. No buscan perjudicar a terceros, mucho menos a los vecinos de Córdoba”.