Magdalena Bonavetti estaba en la barra del local Bookan de la calle San Martín de Mar del Plata. Una amiga que la acompañaba se fue el baño y ella se quedó sola. En ese momento, se le acercó el depravado.
El sujeto comenzó a hablarle, la intimó a salir del local para concretar una cita íntima. Sorprendida e indignada, la víctima se lo quiso sacar de encima. En buenos términos, le pidió que se retire y trató de terminar la conversación. Al verse rechazado, le pegó un tremendo golpe en el ojo. Magdalena se desmayó y quedó tirada en el piso. “Se me viene encima, lo empujo mientras busco al de seguridad para que me lo saque y antes de volver a girar, el hombre me da una piña. Recién reacciono cuando una de las chicas me sostenía», contó la víctima al sitio 0223 de Mar del Plata.
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