Llevar el smartphone a la cama, antes de dormir, es un error si se quiere descansar bien. Diferentes estudios abordaron esta temática y destacaron que los dispositivos electrónicos -también sucede con la tablet- afectan al funcionamiento de nuestro cerebro.
Un trabajo reciente de la Universidad de Houston, EEUU, confirmó que efectivamente las nuevas tecnologías inciden en la cantidad y la capacidad del descanso, pero además analizó de manera cuantitativa los daños que produce la «luz azul».
Hay una solución posible para aminorar los efectos. Durante el trabajo reclutaron a 22 voluntarios, a quienes les facilitaron unos anteojos (anti-reflex) que bloquearon este tipo de luz.
Los participantes, que fueron monitorizados durante todo el experimento, las utilizaron durante tres horas antes de irse a dormir con sus dispositivos electrónicos, a lo largo de dos semanas.


