En Jesús María un policía que prestaba servicio en Unquillo embistió a agentes de tránsito en un control de alcoholemia, fue pasado a situación pasiva y su auto secuestrado.
Los efectivos pertenecientes a la Guardia Urbana Municipal solicitaron al conductor de un Suzuki Fun que detuviera la marcha para realizarle el control de alcoholemia, pero aceleró y arrolló a los inspectores que hacían el procedimiento.
El policía en aparente estado de ebriedad se negó a soplar la pipeta y aceleró su vehículo atropellando a los servidores públicos que fueron asistidos por una ambulancia y derivados a una clínica privada de Jesús María con golpes leves y en buen estado de salud.