La migraña “recibe relativamente poca atención como problema importante de salud pública”, escribió hace poco Andrew Charles, un neurólogo de California, en la publicación The New England Journal of Medicine.
Investigaciones recientes indican que las migrañas son un trastorno de todo el cuerpo, “un estado anormal del sistema nervioso que involucra múltiples partes del cerebro”, dijo Charles, del Programa Goldberg para Migrañas de la Universidad de California, en Los Ángeles.
Hoy hay tratamientos potentes y menos perjudiciales disponibles o a la espera de ser aprobados.
Para ser más eficaces, las nuevas terapias podrían requerir que los pacientes respondan a las señales de advertencia de una migraña en su así llamada fase prodrómica —cuando síntomas como bostezos, irritabilidad, fatiga, antojos y sensibilidad a la luz y al sonido ocurren uno o dos días antes del dolor de cabeza.


