Dos años atrás, Paulo Airaudo, se enorgullecía en recibir una estrella Michellin por su trabajo en La Bottega, su restaurante ubicado en Ginebra (Suiza) a tan sólo cinco meses de haberse sumado a ese proyecto.
El riocuartense es propietario y lleva adelante Amelia, un restaurante ubicado en San Sebastián, España, y fue premiado nuevamente por su destacada mano para la cocina.
Paulo se recibió de cocinero profesional en la Escuela Gastronómica Patagónica de esa ciudad. Su primer maestro fue Juan José Bustos, director de la Escuela, quien le ayudó a entrar y conocer el mundo de la gastronomía. «Mi primer trabajo fue en La Piojera, Río Cuarto», supo contar Airaudo a este diario cuando ganó su primer galardón.
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