Independiente no pudo consagrarse otra vez en Brasil. El equipo argentino volvió a sufrir una expulsión en el primer tiempo, lo supo controlar pero todo el esfuerzo no pudo terminar en otro título porque en los penales, después de que igualaran 0-0, festejó Gremio.
El equipo brasileño se adueñó del balón, en prácticamente todo el encuentro. Antes de irse al descanso sin grandes novedades, Amorebieta le puso la plancha en el pecho a Luan y el árbitro Enrique Cáceres, apoyado en la tecnología, le mostró de manera correcta la roja. Como en la ida, el VAR dejaba a los de Avellaneda con 10.
Ninguno fallo desde los 12 pasos hasta el décimo remate. Fue Benítez con la presión de no poder errar y Marcelo Grohe, que no había estado cerca en ninguna de las otras ejecuciones, se lo atajó. No pudo ser para Independiente. Dejó todo.
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