El Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Cipolleti se mostró de acuerdo con un fallo dictado por la ex Cámara Segunda y confirmó una condena de seis meses en suspenso para una madre cipoleña por impedimento de contacto. De acuerdo con los funcionarios judiciales, quedó probado que la mujer puso trabas a la relación entre padre e hijo.
En el 2017, la mujer, de 31 años, llegó a juicio tras ser procesada por la jueza Sonia Martín. Las partes presentaron sus testigos y luego expusieron los alegatos. A la hora de las definiciones, el juez César Gutiérrez Elcarás consideró probado el delito y declaró culpable a la imputada. La pena impuesta fue de seis meses de prisión en suspenso y diez días para que se inicie la revinculación del niño con el padre.
Ante lo resuelto, la defensa elevó un recurso de casación al STJ. El máximo tribunal, con el voto rector de Sergio Barotto, recalcó: “Quedan acreditadas en su objetividad las conductas obstruccionistas reprochadas, dado que no se permitió el contacto exigido. Ahora, en relación con el tipo subjetivo, no hay dudas de que se trata de un delito doloso”.
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