Germán Gómez, el peluquero de 37 años, acusado de despellejar vivo a Chocolate, el cachorro que agonizó por veinte días y murió a principios de 2017 producto de las heridas recibidas, fue condenado a un año de prisión en suspenso.
Además deberá realizar trabajos comunitarios donde él desee establecer su residencia y delimitó una serie de pautas de conductas que deberá cumplir a pedido del Tribunal.
El fallo fue recibido con mucha emoción y aplausos en una colmada sala de audiencias de la Cámara del Crimen en la ciudad de San Francisco. Al grito de «Chocolate» los vecinos mostraron conformidad con la condena, la máxima pena prevista por infringir la ley nacional 14.346 sobre «malos tratos y actos de crueldad a los animales» que estipula prisión de 15 días a un año.
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