La temperatura en la que servimos nuestra cerveza es crucial para su perfecto disfrute. Si está muy caliente, para empezar, es de pésimo gusto, la cerveza se sentirá muy plana en todo sentido. Y si está demasiado fría sus olores, texturas y sabores se opacarán.
Pale lagers / Pilsners
La mayoría de las lagers y pilsners pueden disfrutarse de la mejor manera cuando son servidas en temperaturas entre 4 y 5°C.
Pale Ale
Con las Pale Ales las cosas tienden a ser más enfocadas al sabor, hay que resaltar sus notas frutales y cítricas que juegan un papel importante en el carácter del lúpulo y la amargura. Por eso, una Pale Ale es mejor cuando se bebe a, por lo menos 8, máximo 10°C.
IPA
Las IPAs tienen una gama tan amplia de sabores y subestilos que tratar de precisar una temperatura es imposible. Pero, como tenemos que poner un parámetro, lo mejor sería de 10 a 13°C, estas temperaturas permiten que todos los compuestos de sabor y aroma tropicales, críticos, herbales, etc, hagan su aparición sin problema.
Ámbar / Dunkel / Doppelbock
Para las lagers más oscuras como las Ámbar, lo mejor es servirlas entre el rango de 7 a 10°C. Las lagers más fuertes, como las Dunkel o Doppelbock, están perfectas a los 10°C.
Blonde Ale / Cream Ale
Debido a su cuerpo ligero, sensación en boca y grano, estas cervezas se disfrutan mejor en el rango de 5 a 8°C.
Stout / Porter / Black Ale
Este trío roasty se disfruta mejor, si se sirve en un rango entre 8 y 12°C. Esas notas de café y chocolate de una típica Stout realmente se expresarán a los 10°C.
Mientras que, las Imperial Stouts, al ser más expresivas y robustas en sabor, a los 12°C estará perfecta.


