Milagro de la Difunta Correa a una familia cordobesa

0
597
No pasan un solo año sin viajar desde Mina Clavero, Graciela Villada y su esposo, al alejado paraje sanjuanino de la Difunta Correa. Los cordobeses tienen una historia de cariño y agradecimiento con la santa popular desde 2009, cuando viajaron angustiados por la única hija que tienen y pidieron por ella.
Cuando los Sosa Villada viajaron por primera vez, Graciela llegó con una medallita de Camila, su única hija, y una gran angustia. Es que la joven vivía un momento muy duro en su Córdoba natal e incluso había terminado ejerciendo la prostitución.
La mujer, triste por saber cómo era el día a día de su hija, le rogó a Deolinda Correa que la ayudara a encontrar su camino. Ese año dejó su promesa y la ofrenda de agua en San Juan y volvió a Mina Clavero, esperanzada por la llegada de ese milagro.
A su vuelta, Graciela tuvo que esperar tres meses para empezar a ver los resultados de la ayuda que para ella le dio Deolinda. Camila debutó en la obra de teatro Carnes Tolendas, retrato escénico de un travesti y poco a poco se fue convirtiendo en una actriz de culto. La obra fue dirigida por María Palacios y contaba el drama que la joven había vivido en la prostitución.
La madre de la flamante actriz asegura que fue la Difuntita quien le cumplió ese pedido tan especial. Incluso, 9 años después, vuelve a emocionarse al relatar cómo sucedió en tan poco tiempo el cambio en la vida de su hija.
Tras eso, la pareja sigue viajando año a año a Vallecito, donde vuelven para agradecerle la nueva fortuna de Camila. Incluso, algunos años atrás Graciela y su esposo convencieron a la joven y la llevaron a conocer el santuario de Deolinda.

Comentarios

comentarios

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.