Un oficinista chino que se sentía solo decidió adoptar un cachorro para que le hiciera compañía. Cuando fue a visitar a un amigo a una región de montaña, encontró uno abandonado, negro y gordito, que le pareció adorable.
Pero, según pasaban los meses, empezó a mosquearse. No corría como un perro y no comía como un perro. Extrañado, subió fotos de su mascota a Internet para que otros lo ayudaran a identificar al animal. Y, efectivamente, no era un perro.
Según revela Shanghaiist, el cachorro es en realidad una rata del bambú, un roedor típico del sur de China que se alimenta de esta planta y que es el ingrediente principal de una delicatessen culinaria en la región china de Guangdong.
El hombre decidió entregar su rata a las autoridades porque carece de los conocimientos necesarios para cuidarla, argumenta.
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