De a poco muchos peronistas cordobeses van sumando su apoyo a Alberto Fernández, la misa por el primer aniversario de la muerte de José Manuel De la Sota fue quizás la primera gran demostración popular del apoyo de miles de cordobeses que en las afueras de la Catedral le hicieron sentir su aliento, y ese acompañamiento continuó en las actividades que el candidato realizó en la UNC y después en la reunión con alrededor de 200 Intendentes, Jefes Comunales y legisladores, el mayor número de dirigentes peronistas cordobeses desde que Alberto está en campaña.
Y el apoyo de Córdoba es importante considerando la histórica distancia entre el peronismo nacional y el provincial, y más aún teniendo en cuenta la necesitada prescindencia manifestada por Juan Schiaretti que reclama a los dirigentes del PJ de Córdoba la misma no alineación.
Y es importante porque los peronistas cordobeses van entendiendo de a poco que están ante el futuro Presidente peronista, y los intendentes y dirigentes van confirmando, crísis económica mediante, lo mucho que van a necesitar a ese presidente.
Así es que más allá de las diferencias, los matices ideológicos y la pertenencia al peronismo de Córdoba, los dirigentes van escuchando su corazón y decidiendo el apoyo al candidato que en definitiva es «su» candidato, y lo mismo ocurre con las bases que, sin que nadie se los pidiera ni les dijera que fueran a hacer eso llegaron hasta la Catedral para gritarle al candidato «se siente, se siente, Alberto Presidente».
Para algunos dirigentes quedarán algunas diferencias por conveniencias políticas pero cada vez está más claro que Córdoba también dará su apoyo a Alberto Fernández y que esta vez, a diferencia de 2015, todos los peronistas cordobeses votarán al candidato a Presidente del peronismo, por aquello de que «para un peronista no hay nada mejor que otro peronista» y de que «todos unidos triunfaremos».
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