En el entrenamiento de Boca se produjo una situación particular, en plena práctica de fútbol entre titulares y suplentes, Pablo Pérez se excedió le cometió varias infracciones a Tomás Fernández, un juvenil muy habilidoso.
La última fue una patada a destiempo (después que el chico lo superara ampliamente), y encima sin ninguna disculpa; ante esa actitud Barros Schelotto lo echó de la práctica.
Sin embargo Pérez, enojado, sin ninguna muestra de arrepentimiento, no sólo abandonó la cancha sino que rápidamente buscó su auto y se fue del club.