En la iglesia de Santa Ana, en Jalisco, México, los fieles aseguran que filmaron el milagroso momento durante una misa.
También hay quienes creen que se trata de un truco de edición o de ilusión óptica por la perspectiva y han manifestado que no existe ningún tipo de milagro.
Otros creen que se trató de un milagro, presenciado incluso por un sacerdote que fue testigo del episodio y lo avaló.