Un estudio muestra ahora que un manto verde se está extendiendo por la Antártida y con él, la vida que lo habita. Todo apunta a que la causa de este reverdecer antártico se debe al cambio climático.
Un grupo de investigadores de la British Antarctic Survey ha agujereado cinco bancos de musgo localizados en tres islas cercanas a la península Antártica, en el oeste del continente helado. Por las extremas condiciones de la región. Eso convierte al musgo en un testigo excepcional de los tiempos pasados.
El musgo se está expandiendo tanto verticalmente como en extensión. Amesbury y sus colegas extrajeron muestras de musgo que se remontan 150 años atrás. Encontraron que, tras un siglo de relativa calma, la vida empezó a agitarse después de 1950. Así, detectaron un repentino crecimiento vertical del banco de musgo, un aumento de la masa vegetal acumulada y la expansión horizontal de la cubierta vegetal.


