Google retiró de su tienda de aplicaciones Google Play Store más de 500 apps maliciosas, que en conjunto sumaban más de 100 millones de descargas.
La empresa tomó la decisión de retirarlas porque tenían puertas traseras secretas para instalar spyware (programas espías) en los teléfonos, espiar a los usuarios de Android y robar sus datos. Todas esas aplicaciones tenían un software llamado Igexin que les permitía a las apps conectarse a una red de anuncios y ofrecer publicidad en función de los intereses personales de cada usuario, los que obtenían mediante diferentes tipos de spyware.
Había juegos dirigidos a adolescentes, con entre 50 y 100 millones de descargas. También apps del clima, con entre uno y cinco millones de descargas; editores de imágenes, con entre uno y cinco millones de descargas; apps para escuchar radio por Internet, con entre 500 mil y un millón de descargas; y aplicaciones de salud, educación, viajes y emojis con menos de 500 mil descargas.
Las únicas aplicaciones cuyos nombres trascendieron fueron Lucky Cash y SelfieCity.