Francia autorizó el sacrificio de hasta 40 lobos en 2018 en el marco de un nuevo plan, que busca apaciguar la cohabitación entre este depredador y los ganaderos.
El denominado «plan lobo» para 2018-2023 busca perpetuar la presencia de este mamífero en Francia, una especie que se había extinguido en territorio francés en los años 1930 y que regresó hace 25 años, proveniente de Italia.
Actualmente, se estima que hay en Francia 360 lobos, frente a 292 en 2016. Los lobos se han convertido en la pesadilla de los ganaderos desde su reaparición en Francia. Cerca de 10.000 cabezas de ganado murieron en 2017 a causa de este cánido, un 10% más que el año anterior.
El Estado financia el 80% de las medidas de protección e indemniza las pérdidas, pero sólo en parte.