Un homicida dos veces convicto cuya ejecución en noviembre fue suspendida al no encontrarle una vena para inyectarle la sustancia letal murió de causas naturales, informó una vocera del Departamento de Rehabilitación y Correccionales de Ohio.
Alva Campbell, de 69 años, fue encontrado inconsciente en su celda del pabellón de la muerte en una prisión en Chillicothe y los médicos determinaron que falleció a las 5:30 de la mañana en un hospital.
Luego del intento fallido de ejecución en noviembre, el gobernador de Ohio John Kasich fijó como nueva fecha de ejecución el 5 de junio de 2019 para Campbell.
Campbell fue sentenciado a muerte en 1998 en el condado Franklin, que incluye la capital de Ohio, Columbus, tras ser hallado culpable del asesinato de un adolescente durante el robo con violencia de un vehículo.
Ya había pasado 20 años en prisión después de ser condenado por el asesinato de un hombre en un bar de Cleveland en 1972.