Cada miércoles de 10 a 13 desde el 23 de septiembre hasta el 28 de octubre, los músicos y artistas interesados en capacitarse tuvieron una gran oportunidad: los talleres de formación gratuitos organizados por SONAR Independiente con el apoyo de la Agencia Córdoba Cultura.
Adaptándose a la nueva normalidad, los cursos fueron dictados, semanalmente, a través de la plataforma Zoom mostrando los contenidos de manera expositiva y valiéndose de distintos recursos para dinamizar el aprendizaje. Además, cada encuentro contó con un espacio de preguntas específicas y singulares de cada participante.
Los talleres propuestos tuvieron como principal objetivo contribuir a la profesionalización de artistas en el actual contexto y con proyección a nuevas alternativas, abordando saberes vinculados a la gestión, a los derechos intelectuales, a la producción y modelados de negocios en la música, entre otros conceptos y reflexiones propias de la profesión.
¿Qué es SONAR?
Es una asociación civil sin fines de lucro creada en el año 2014 como herramienta de construcción colectiva para contribuir con el desarrollo y fortalecimiento del ecosistema musical de la provincia de Córdoba.
A través del sustento colectivo y el aporte de sus socios, Sonar impulsa al sector aportando asesoramiento, generando espacios de difusión (ciclos de música en vivo, programación de Tv), talleres de formación, charlas informativas y de reflexión, entre otras actividades.
A su vez, la asociación forma parte de la Federación Argentina de Músicos Independientes (FAMI) que tracciona con diversas organizaciones dispersas en el territorio nacional. Todas juntas impulsan los proyectos necesarios para fortalecer al sector y defender sus derechos.
Un programa basado en la nueva normalidad
Los talleres propuestos fueron: Gestión de derechos en la música; Generación de nuevos públicos y marketing digital; Becas, subsidios y fomentos en la música; Modelado de negocios en la música; Producción musical en el nuevo contexto y Contratos en la industria musical.
La variedad de temáticas abordadas apuntaron a fortalecer el desarrollo de los artistas y a brindar herramientas para registrar y proteger su trabajo pero también hubo un denominador común de adaptación al nuevo contexto de distanciamiento haciendo hincapié en el trabajo de autogestión con la enseñanza sobre plataformas digitales de streaming, distribuidoras digitales, gestión de códigos, sugerencias y mejores combinaciones para cada proyecto.
En el taller de nuevos públicos, por ejemplo, se abarcó la gratuidad de la música en estos tiempos de gran avance digital, la experiencia de vivir festivales online y las nuevas prácticas de escucha y consumo. En este sentido, se abordó, por ejemplo, el concepto de “economía de la atención” con el objetivo de encontrar el canal adecuado para mostrar la música, teniendo en cuenta el entorno y la información con las que se compite por el espacio y la atención.
Preguntas incómodas
¿Qué se entiende por profesionalización de artistas independientes? ¿Quiénes son y cómo se comunican con sus clientes?¿Cómo monetizan su producción? En definitiva, ¿Cómo pueden vivir del arte? Todas estas son preguntas que se hace un músico cuando emprende y que intentaron responder, en este ciclo de talleres, los profesionales de la música que los dictaron.
El ciclo de talleres buscó brindar herramientas para analizar y modelar proyectos: lograr una definición clara de aquello que se ofrece, el valor generado, cómo se brinda al cliente y cómo se financian todas las actividades necesarias para generar valor. La industria musical tiene sus propias reglas por lo que también se abordan nociones generales sobre los contratos en este ámbito y el marco regulatorio de la actividad para que los artistas puedan tomar decisiones conscientes y prácticas mejorando el desarrollo de sus carreras.
Inclusión y repercusión
Desde el equipo de coordinación del Área de formación de SONAR Independiente, a cargo de Franco Dini y Javier Pittorino, sostienen que la intención de SONAR es difundir creativamente para no agotar al otro y generar un efecto contrario. Además de recibir buenas críticas por diversos canales, Franco y Javier comentan que siempre están abiertos a las críticas constructivas que permitan superarse: “En estos talleres recibimos comentario de un músico con discapacidad visual que si bien pudo realizar todos los talleres y disfrutarlos, luego del primer encuentro sumó algunas ideas para los siguientes por lo que nos contactamos con una Prof. en Educación y Rehabilitación de Discapacitados Visuales y armamos un paso a paso para comenzar a abordar la inclusión de personas con baja visión o ceguera que fue llevada adelante en los siguientes encuentros”.
Los coordinadores revelaron que el alcance de los talleres fue de más de 400 personas con gran participación de músicos del interior provincial por lo que tuvieron que hacer una retransmisión, en simultáneo, por YouTube ya que la cantidad de participantes superó ampliamente la capacidad de la plataforma Zoom.