De mantenerse el escenario de lluvias prácticamente inexistentes en la mayor parte del corazón productivo del país, la cosecha de soja podría ser la más baja en 20 años en Argentina, según la Bolsa de Comercio de Rosario.
Las especialistas señalaron que “febrero, mes clave para la oleaginosa, dejó un saldo hídrico muy negativo que abatió con todas las esperanzas”.
Mencionaron que “a diferencia de las sequías anteriores (2008/09 y 2011/12), que recibieron agua en febrero, este año los acumulados del mes no superaron ni los 10 milímetros en algunas localidades del corazón productivo de Argentina”.