El buffed nails, una técnica que hace honor de las uñas limadas y pulidas hasta que den brillo (y sin que se note el cuidado), es tendencia en la temporada que viene.
Este verano, el buffed nails o uñas pulidas, lleva a la máxima expresión la posibilidad de “despojarte” de las uñas en relieve y ultrasúperarchirecontra arregladas. Esta técnica respeta la estética de la más cuidada naturalidad o desprolijidad. Claro, sin perder brillo.
Cómo conseguir este efecto
Lograr unas manos hermosas y bien cuidadas requiere de paciencia y constancia. No se consigue en un solo paso. El primer paso es limarlas suavemente y con una forma redondeada (ya no corre más la uña cuadrada, la forma más adecuada para la decoración).
Después es necesario quitar o retraer las cutículas de manera que queden imperceptibles. La siguiente instancia consiste en humectar los contornos con unas gotitas de aceite de almendras u otro producto específico para manos.
El próximo paso consiste en pasar un pulidor de uñas -hay opciones eléctricas y manuales-, para realzarles el brillo. El punto final estará en dar una capa de brillo o esmalte base opaco. Lo importante es que quede imperceptible.