Julián Ríos joven mejicano de 18 años ganó 20.000 dólares al lograr el primer lugar en el certamen Global Student Entrepreneurs’ Awards con su proyecto Higia, empresa mexicana de biosensores que detectan el cáncer de mama. Ríos y su equipo diseñaron «Eva», un corpiño que detecta el cáncer de mama mediante un dispositivo que registra datos térmicos.
A partir de la mastectomía total de ambos senos a la que debió someterse su madre, Ríos empezó buscando en internet «¿Qué es el cáncer?» y poco después consiguió diseñar, junto con tres compañeros, un dispositivo que detecta el cáncer de mama gracias a 200 biosensores y que cualquier mujer puede usar fácilmente en su sostén.
El corpiño se utiliza de la siguiente manera, «Eva» se coloca una hora a la semana durante un mes para almacenar datos de la usuaria, que se pueden monitorear con una aplicación en el celular. «Entre más datos tengamos de la mujer, mejor se hace el algoritmo para pronosticar el cáncer», precisó Torres, de 20 años. El algoritmo tiene una eficacia en el diagnóstico de 93 %, «que es bastante elevado en comparación de otros elementos como la exploración y el ultrasonido, que oscilan entre el 20 y el 50 %», relató Ríos, también director ejecutivo de Higia.
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