La desesperación por encontrar a un integrante más de la familia llevó a Gustavo, Elsa su mujer y sus cuatro hijos a ofrecer una gran recompensa para quien encuentre a su perro Bruno, perdido hace dos meses por la zona de Belgrano.
La ciudad está empapelada con enormes carteles que piden colaboración. «Soy Bruno, ayudame, decile a tu vecino que me devuelva», se puede leer con una foto del can.
Es que Gustavo sospecha que alguien lo tiene de buena fe y no se enteró que atrás hay seis personas angustiadas por esa pérdida.
«Mi familia es un cementerio, estamos agotando todas las posiblidades», aseguró Gustavo en diálogo con minutouno.com.
El perro llegó a la casa cuando tenía 45 días, luego de que su madre fuera rescatada embarazada. Por ese entonces, los más chicos de la familia tenían 9 y 7 años. «Mis hijos de 20 y 22 se criaron con él, lo extrañan horrores. Lo tenemos desde los 45 días, cuando una señora rescató a una perra y dio en adopción a los cachorros», relató Gustavo.



