Hace 30 años, pocas horas después de brindar un show junto a su banda Sumo en la cancha de Los Andes, moría Luca Prodan, el músico ítalo-escocés que llegó al país a principios de los ’80 y sacudió al rock argentino con ritmos desconocidos hasta ese momento por estas tierras.
Este trotamundos nacido en Italia, que estudió en Escocia y pasó parte de su juventud en Londres, se encargó de divulgar entre el público argentino las nuevas tendencias de los países centrales del rock.
Luca Prodan apareció como un “rara avis” en la escena local con canciones impregnadas de reggae, hardcore, new wave y demás corrientes musicales derivadas del punk.
Con tres discos oficiales editados, sin tener en cuenta posteriores lanzamientos de grabaciones encontradas, este combo se caracterizó por reunir a “los sucios, feos y malos” del rock argentino, en medio de la explosión musical desatada en plena “primavera alfonsinista”.
Una avanzada cirrosis terminó con la vida de Luca en la madrugada del 22 de diciembre de 1987, mientras dormía en su casa ubicada en el barrio porteño de San Telmo.