Abel Pintos se hizo un lugar en su apretada agenda para visitar a Priscilla, una niña que atraviesa un delicado estado de salud, y le cumplió el sueño de conocerlo. La pequeña vive en el Hogar de María, que contiene a chicos con discapacidad mental en situación de pobreza extrema o abandono, y espera un trasplante de riñón.
María Mercedes Rom de Alfonso, la fundadora del lugar, señaló que se dieron «un abrazo muy profundo» y describió el encuentro como «muy tierno». “Es una niñita muy feliz, llena de vida. Para nosotros tiene una significancia enorme, porque es un angelito para nosotros. Hace mucho tiempo tenía la ilusión de conocer a Abel Pintos, de ir a un concierto. Ella se traslada en silla de ruedas y es dependiente», sostuvo.
El encuentro se registró en el hotel donde estaba alojado el artista, y precisó que le dieron un traje de princesa a Priscilla.
Comentarios
comentarios