Un curioso caso de «estafa sexual» terminó con un abuelo de 80 años expulsado de un geriátrico español por venderles a los otros internos pastillas pintadas de azul como si fueran Viagra, el medicamento que estimula la erección a base de sildenafil.
Fueron los enfermeros del asilo de ancianos, ubicado en la comunidad autónoma de Castilla de la Mancha, quienes descubrieron el «laboratorio» del pícaro abuelo: tenía varias cajas de paracetamol, una palangana y tinta china azul.
Apenas descubrieron el negocio del hombre, identificado como Isaías R., revisaron la boca de varios ancianos y encontraron manchas azules en sus lenguas, por lo que médicos los revisaron inmediatamente.
«A mi me estafó. Una noche convencí a la Joaquina de ir a visitarla, pero terminamos jugando a las cartas, porque no pasaba nada, no hubo manera…», confió uno de los gerontes damnificados.
Joaquina, en tanto, también dio su versión de los hechos: «Sexualmente nada, pero por lo menos algunos venían a visitarnos por las noches, y eso se agradecía».
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