En el partido de San Martín en Buenos Aires surgió una manera diferente de vender en una feria.
A los productos de terceras marcas se le sumaron algunos de otra categoría: los productos vencidos, en especial los alimentos.
A lo largo de la calle, cientos de puesteros montan sus stands para ofrecer todo tipo de productos: ropa, electrodomésticos viejos, juguetes, comida no perecedera y productos alimenticios frescos.
«De a poco se vende. Acá no se maneja el ajuste. La inflación va en una Ferrari y vos vas en un Fiat 600», comentó uno de los vendedores de miel de la zona.
El público que va hasta allí busca precios baratos. «Si sale 50 en el súper del chino, acá lo consigo a 30 pesos», comentó una vecina. «Hay mucha diferencia. Están 50 por ciento más barato en algunos casos», dijo uno de los feriantes. El hombre hizo una salvedad. Para él los únicos productos que no se deberían vender son los alimentos vencidos porque «pueden jugar con la salud de la gente».
Comentarios
comentarios