En nuestro País siete de cada 10 niños de 2 a 4 años son víctimas de métodos de disciplina violenta; esto incluye castigos físicos y maltrato psicológico.
Este resultado surgen del estudio global “Una situación habitual: violencia en las vidas de los niños y los adolescentes”, que compila información de todo el mundo. El trabajo, que toma información estadística entre 2005 y 2016, indaga sobre la violencia sexual, las muertes violentas de adolescentes y la violencia en las escuelas.
El 95 por ciento de los argentinos considera que los chicos no deben ser castigados físicamente.
En el 70 por ciento de los hogares usa la violencia física o verbal para disciplinar a los hijos.
Esto incluye zamarreos, chirlos, cachetadas, golpes, gritos y humillaciones.


