El caso de Raúl Giacobone es uno de esas historias que parecen exóticas e increíbles pero que son más comunes de lo que la gente piensa. Es argentino y fue aqui donde conoció a su esposa, una mujer colombiana.
Ella había viajado para cursas estudios superiores, se conocieron, salieron, se enamoraron y decidieron unir sus vidas.
Posteriormente, se trasladaron a Colombia y lo que prometía ser una bonita historia de amor en la que se compartían diferentes culturas y costumbres se convirtió en un infierno por casos de maltrato psicológico y agresiones físicas.
Pero los golpes y los insultos no provenían del argentino, venían de su esposa, la mujer que en su tierra lo había enamorado.
«Vinieron primero las agresiones, primero fueron verbales, después físicas. Tuvimos que ir varias veces a la comisaría de familia», lamenta Giacobone entre lágrimas.
Como es común en los casos de maltrato, la agresora pidió perdón y se mostró arrepentida, él cedió y la perdonó pues venía de un hogar donde sus padres se habían separado y no quería que esa historia se repitiera también en su matrimonio
Pero los golpes y el maltrato continuaron, incluso cuando ya estaba de por medio una menor fruto de esa relación y con tan solo meses de nacida.
Raúl Giacobone asegura que en varias ocasiones la mujer se auto agredía para pasar como víctima cuando hacían presencia las autoridades.
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