Según un nuevo estudio, la inocente tradición de expulsar aire para apagar un montón de antorchitas en la superficie de tu pastel en realidad puede aumentar la cantidad de bacterias sobre el glaseado hasta catorce veces.
Los investigadores de la Universidad de Clemson hicieron todo lo posible por imitar la fiesta de cumpleaños de un adolescente, colocando 17 velas sobre un pastel falso de papel y unicel untado con un glaseado de vainilla. Los 11 sujetos de prueba se turnaron para soplar las velas y además, para tener la experiencia completa, se les pidió a los participantes que comieran pizza antes de soplar tan fuerte como pudieran.
«Soplar las velas sobre la superficie de glaseado resultó en 1.400 por ciento más bacterias orales en comparación con un glaseado sin exhalaciones», escribieron los autores.
«Debido a la transmisión de bacterias orales hacia el glaseado mediante la exhalación sobre las velas, es altamente probable que suceda una transmisión de bacterias y otros microorganismos de las vías respiratorias de una persona a los alimentos que consumen los demás».


