Debieron asistir un parto con las luces de sus teléfonos celulares, médicos y enfermeros de un hospital de Villa Mercedes, San Luis, debido a un apagón.
Roxana Ortiz, de 36 años y madre de cuatro niños, sostuvo que el grupo electrógeno del establecimiento no funcionó. «Estábamos en la sala de preparto, se cortó la luz y me pasaron a la sala de parto, alumbrada con celulares de los médicos y enfermeras», aseguró la flamante mamá. «Los doctores pidieron a mantenimiento para enchufar el grupo electrógeno pero no funcionaba. Con las luces de los celulares transcurrió mi parto», continuó.
Roxana agregó, «Empezó y terminó sin luz. A los 15 minutos que nació el bebé, volvió la energía eléctrica». Francisco Ismael llegó al mundo pesando 3 kilogramos y tanto él como su mamá se encuentran en perfecto estado de salud.
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