Un chofer se tiró debajo de un ómnibus de Ersa que pretendía retomar la prestación del servicio para impedir que saliera de la punta de línea.
Ese y otro chofer fueron detenidos por obstruir la circulación de unidades del transporte conducidas por choferes que pretendían retomar la prestación del servicio, en el quinto día consecutivo de paro en Córdoba.
El secretario de Seguridad Diego Hak, llegó hasta el lugar, para garantizar la seguridad de los trabajadores que quisieran volver a trabajar, con una fuerte custodia policial. Algo similar se dispuso con Coniferal y Tamse, para las pocas unidades que salieron a la calle este viernes.