Juan Pablo Culasso nació ciego, pero eso no impide que sea un gran observador de pájaros. Él pasea por Montevideo (Uruguay) identificando los llamados y melodías de las aves gracias a la aguda habilidad auditiva que desarrolló.
«Pájaros, para mí, es escuchar sus sonidos», dice Juan Pablo. «Hay aves que tienen sonidos muy bonitos, y aves que tienen sonidos muy simples. Yo creo que al ser ciego disfruto de las aves de otra forma. El sonido de las aves para mí es la forma que tengo de apreciar este mundo».
Desde hace 14 años Juan Pablo registra los sonidos de la naturaleza. Lo hace a pesar que lo único que puede distinguir son luces, por lo que su mundo son sonidos o, como él dice, todo tipo de información que recibe de forma sonora. Para él, ver los pájaros es escuchar sus sonidos. No necesita de sus ojos para saber cómo es un ave.
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