Claves para que los hijos abandonen nuestras camas

0
442
Lovely family sleeping together on bed at home
Durante los primeros meses de vida de nuestro bebé, las madres y los padres nos sentimos justificados para meterlo en la cama con nosotros. Nos repetimos como un mantra: así no llora y siente el calor de quienes lo amamos, todos dormimos relativamente bien y, por encima de cualquier razón, consideramos que el compartir la cama con el bebé es una gran solución para dar la teta sin tener que casi que despertarnos ni tampoco levantarnos. Sin embargo, el asunto no es ni tan lineal ni adecuado.
Cuando llega la hora de tomar la decisión. Esto es como la adaptación al jardín. Nos da pena, no queremos dejar a nuestro hijo o hija, pero sabemos que es lo mejor, que le va hacer bien y que una vez tomada la decisión no podemos retroceder ni dudar. No hay medias tintas. Para que nuestro bebé aprenda a dormirse solo en su cuarto debemos tomar el toro por las astas y ser los líderes del cambio.
Claves para la construcción de un ritual de sueño adecuado
  • Ser consistentes. «Los padres deben estar de acuerdo con la decisión y apoyarse entre sí», Marcos Mercado.
  • Crear una rutina del sueño. «Es muy útil jugar a acostar a los muñecos como primera parte de la rutina del sueño. Conviene inaugurar una media hora de disponibilidad total de los padres antes de que el niño se duerma», Maritchu Seitun, licenciada en psicología especialista en crianza, autora de varios libros, entre ellos, ¡A la cama!, ideal para lidiar con estos problemas.
  • Ir despacio. «Evitar dormir al bebé o niño para después pasarlo a la cuna o a la cama. La idea es que aprenda a dormirse por su cuenta en nuestra compañía», Marcos Mercado.
  • Minimizar nuestra presencia.»Quedarnos sentados en su cama hasta que se duerma los primeros días. Luego podemos ir saliendo del cuarto de a diez segundos sumados por día hasta que un día volvamos y ya se haya dormido», Maritchu Seitun.
  • Hacerlo sentir seguro. «En determinadas ocasiones el niño puede necesitar que le hagan compañía, por eso es clave estar disponibles para estos desvelos, para que no sienta que es un destierro y que seguimos estando disponibles», Gabriela Nelli, licenciada en psicología especialista en maternidad del espacio Alojar y Criar.
  • No dejarlo llorar. «Si se despierta de noche se debe responder a su llamado pero con la mínima intervención posible. Hablarle con dulzura y firmeza pero siempre dejándolo en su cuna o su cama», Marcos Mercado.
  • Asumir el cansancio. «Si se despierta y se pasa directo a la cama de los padres, no hacerse el distraído, sino acompañarlo a su cuarto y esperar a que vuelva a dormirse», Russomando.
  • Ser claros. «Podemos explicarle que todos tenemos que descansar, decírselo de manera explícita para que entienda que el sueño es necesario para los padres también», Russomando.
  • Evitar el enojo. «No entrar en el pegoteo del llanto. Cortarlo de inmediato con un BASTA suave pero firme. En definitiva, no es tan grave, es dormir, algo necesario y natural», Russomando.

Comentarios

comentarios

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.