Un polo de la ciudad de Córdoba donde se encuentran muertes y misterios es La Casona Municipal. Era propiedad de Ismael Galíndez, un reconocido notario de la década de 1880, y fue construida en esa época. El museo Genaro Pérez, donde los cuadros viven.
La familia Galíndez tenía un alto poder adquisitivo, pero también estuvo signada por el horror: una de las hijas de Ismael se tiró desde el balcón de un patio interno estando embarazada y el hijo se ahorcó por problemas de juego.
En los días de tormenta dicen los cuidadores del lugar que una chica de pelo largo vestida de época se asoma por una de las ventanas del edificio que da a la calle Rioja.
En el día de hoy donde la lluvia se ha hecho presente en la ciudad de Córdoba, según algunos testigos, ha vuelto a verse al espectro con cuerpo de mujer.


