Acá tenés todo sobre el tema y después contanos si te animarías
La nueva práctica consiste en el intercambio de imágenes, fotos o vídeos, íntimas, de forma voluntaria por parte de quien las protagoniza a otra persona por medio del celular.
Este es el nuevo estilo de comunicación que ya se extiende entre los jovenes argentinos y comienza a llegar a las generaciones más grandes.
No se trata de pornografía, dicen quienes lo hacen, no se hace necesariamente con la pareja, el objetivo es la diversión, con personas conocidas, aunque el concepto abarca a las relaciones que se hacen en redes sociales también.
Para muchos es una manera de ejercitar la fantasía en interacción con otro, uno decide qué muestra y qué no, cuánto dice y cuánto sugiere, cuánto pone de verdad y no tanto. Ambos sexos tienen el mismo derecho a pedir lo que quieren ver o escuchar, y a decidir qué es lo que dan.
Para los mayores sería como el «viejo» sexo virtual de los comienzos de las comunidades de chat y redes sociales pero con la tecnología actual y la posibilidad de agregar fotos y hasta videos.
La principal preocupación que genera el Sexting es lo que ocurre con las imágenes que se envían al otro, que podrá eliminarlas, guardarlas o difundirlas, se supone que el acuerdo de confidencialidad es tácito, pero queda en cada persona darse cuenta de con quién están tratando y a quién le comparten su privacidad.
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