Con la llegada del verano uno de los artefactos más utilizados para calmar las altas temperaturas es el aire acondicionado; sin embargo, los cambios de temperatura propios de la refrigeración de los ambientes versus el calor del exterior pueden ocasionar algunas enfermedades.
A pesar que durante la estación de verano se registra menos complicaciones ocasiona al sistema respiratorio y a la salud en general, el uso constante sistemas de refrigeración expone a las personas a cambios bruscos de temperatura, humedad y agentes infecciosos o alergénicos que podrían perjudicar la salud.
Ante ello, el médico neumonólogo, Marcos Hernández, advierte a la población sobres los efectos negativos que podría generar el uso del aire acondicionado.
«En el verano, puede que en muchas zonas el calor sea intolerable sin un resguardo fresco o la posibilidad de acondicionar el aire. Pero es de suma importancia tener en cuenta que la falta de ventilación en lugares cerrados, sumada a la deficiente limpieza de los filtros de los aires acondicionados, lleva a la acumulación de partículas alergénicas, como los pólenes, polvos domésticos y ácaros, aumentando además la posibilidad de infecciones al acumular gérmenes», explica.
En tanto, el neumonólogo Walter Mattarucco, señaló que «los roles de la vía aérea superior y la nariz son fundamentales a la hora de calentar, filtrar y humidificar el aire que se inhala, justamente lo contrario de lo que sucede con el ambiente acondicionado por un aparato, donde el aire se enfría y pierde humedad».
«Está claro que el abuso de esta medida de confort expone al cuerpo a mayor susceptibilidad para desencadenar irritación orofaríngea (dolor de garganta), rinitis, tos, broncoespasmo, sequedad de mucosas e infecciones», añadió.
Entonces, para evitar enfermarse los expertos brindaron una serie de recomendaciones para que el aire acondicionado no afecte tu salud.
1 Mantener y limpiar los equipos de aire acondicionado, al menos una vez al año, para disminuir la exposición a alérgenos y acumulo de gérmenes.
2 Evitar la exposición directa al aire acondicionado, teniendo en cuenta las horas del sueño, donde la exposición puede ser más prolongada.
3 Realizar intervalos en los que el aire acondicionado esté apagado, para ventilar el ambiente y reducir la sequedad producida por el mismo.
4 Tratar de mantener la temperatura ambiente entre los 24 y los 26 grados.
5 Beber agua o jugos de frutas no solo ayudará al organismo en general, sino que también facilitará la hidratación de las vías respiratorias.
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