Una joven de 21 años ingresó a la Maternidad provincial con el útero perforado debido a un presunto aborto clandestino.
Las denuncias llegaron desde la ‘Red de Profesionales de la Salud por el derecho a decidir’, remarcando que la adolescente tenía «un aborto en curso», para el cual se había requerido de «la utilización de una sonda». Se valoró que tras una histerectomía su condición mejore, pero que «esta vida quedó afectada fuertemente».
Desde el nosocomio, en tanto, se abrió la posibilidad de que la infección haya sido generada por «un feto retenido, bolsa rota y no controlado a tiempo».
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