La nueva investigación, dio un enfoque único para interrumpir la forma en que se forman los recuerdos vivos. Las víctimas de accidentes automovilísticos que jugaron al Tetris seis horas después del incidente reportaron tener menos recuerdos intrusivos la semana después de la experiencia.
El investigador Holmes dice, «Nuestro cerebro tiene una capacidad limitada y ese es un problema que podemos explotar. Una persona no puede visualizar dos cosas al mismo tiempo». Los recuerdos sensoriales que persisten después del trauma son, principalmente, visuales. «Estás viendo el auto rojo chocando contra ti y ves cómo el vidrio se rompe una y otra vez», subraya la estudiosa. Tetris también utiliza esos procesos cerebrales: «Es un juego visual muy absorbente, todo son símbolos, no hay texto y en tu mente ves cómo bajan los bloques. Requiere atención visual y bastante trabajo de memoria ya que estás tratando de posicionar esos bloques», manifiesta ella.
La mitad de los pacientes jugó al Tetris con una Nintendo DS. Sus partidas duraron unos 20 minutos, incluyendo tramos ininterrumpidos de diez minutos o más. Los científicos se aseguraron que los jugadores supieran cómo funcionaba realmente el juego. «Estamos tratando de alentarlos a jugar de una manera visual y aprovechar así sus imágenes mentales», comenta. Otro tipo de juego, incluso menos visual, no sería tan eficaz.