Se interrumpirán, desde el 1 de septiembre, la mayoría de los servicios de las clínicas privadas de Córdoba que trabajan con Apross. Así se dispuso por parte de las diferentes cámaras de la capital y el interior de la provincia.
El reclamo es por la suba de aranceles que, según aseguran, no se actualizan desde abril de 2016. De mantenerse la medida de fuerza la atención médica, en estos centros de salud, se verá reducida a las urgencias desde el viernes.
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