La 75 edición de los Globos de Oro ha sido una de las más especiales, e interesantes, de la historia de estos Premios debido al tono reivindicativo que ha predominado a lo largo de la Gala y de su alfombra roja.
Este año, el ‘glamour’ ha dejado paso a un objetivo mayor: una protesta sincera aunque silenciosa contra los abusos sexuales que centenares de intérpretes han sufrido en Hollywood.
Este año el dress code para la Gala de los Globos de Oro ha encerrado un poderoso mensaje contra el abuso sexual que ha colocado a la alfombra roja del hotel Beverly Hilton de Los Ángeles, en términos de estilismo, en el luto más profundo.
Nadie ha fallado a la cita y la alfombra roja se ha teñido, de manera unánime, de negro.


