Según un nuevo estudio. Los adultos estadounidenses tienen menos sexo que hace un cuarto de siglo y, en particular, los casados sufren el mayor descenso.
La encuesta, mostró una caída generalizada (según género, raza, región, nivel de educación y estado laboral). Otra curiosidad es el alto porcentaje de gente sin pareja que tiene menos sexo en comparación con los que tienen una relación. Pero lo más sorprendente es la disminución constante de la tasa de actividad sexual de las personas casadas o que viven en pareja, lo que reduce la llamada «ventaja del matrimonio».
Si nos fijamos en las personas casadas, el descenso en cuanto a las veces que tienen sexo fue aún más pronunciado: de 73 veces al año en 1990 a 55 en 2014. Ese dato de frecuencia de actividad sexual es inferior al de las personas que jamás han estado casadas. Las personas solteras (o no casadas) tienen un promedio de 59 relaciones sexuales al año de media.
Jean Twenge, autor principal del estudio y profesor de psicología en la Universidad Estatal de San Diego reflexiona ¿Son menos felices y, por tanto, tienen menos sexo o tienen menos sexo y, por lo tanto, menos felices?», «Sabemos que la frecuencia sexual se relaciona con la satisfacción conyugal y que, en general, si hay más gente con menos relaciones sexuales estarán menos contentas y menos satisfechas con esa relación», apuntó.
Según Pepper Schwartz, profesor de sociología de la Universidad de Washington, uno de los principales factores de la disminución de la vida sexual de los estadounidenses ha sido la necesidad de que los dos aportarán ingresos al matrimonio. «Diría que la principal causa de la falta de sexo es la fatiga. Ahora hay más mujeres y hombres que trabajan para que, con dos ingresos, se pueda sostener una familia en la clase media o superior. Las mentes de las personas se ocupan con cosas que no son la conexión física», subraya.
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