La presión mediática que ejercen las organizaciones LGTBI sobre la compañía desde hace años podría haber sido el desencadenante para que Disney haya abierto la puerta a la creación de la primera princesa lesbiana en 2018.
El vicepresidente de la multimillonaria empresa cinematográfica, Thomas O. Staggs, habría confirmado la primera producción de un personaje homosexual y dejar de lado el argumento lineal que ha guiado las historias y relatos de Disney tradicionalmente.
La compañía anunció que prepara un nuevo largometraje para 2018 en el que su ‘princesa’ protagonista no quedará prendada de los encantos de un príncipe azul, sino que se decantará por otra mujer. Se cree que la Alianza de Gays y Lesbianas contra la Difamación (GLAAD), habría reclamado a Disney la falta de apoyo a su colectivo presente en sus últimas 11 películas producidas.
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