Paulo Dybala no atraviesa su mejor momento en la Juventus. El ex jugador de Instituto fue relegado al banco de suplentes en el equipo de Turín y sus producciones mermaron desde que Jorge Sampaoli tampoco lo tiene considerado entre los titulares de la Selección.
Su flojo rendimiento tal vez se vea afectado por los inconvenientes económicos que le generaron la ruptura de su contrato con el representante italiano Pierpaolo Triulzi. Como el futbolista tomó la decisión de delegarles sus compromisos contractuales a sus hermanos Gustavo y Mariano, el agente europeo le inició una demanda multimillonaria por la ruptura del vínculo de forma unilateral.
Triulzi reclama la venta a diez años de los derechos de imagen del argentino por una cifra cercana a los 90 millones de euros.
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