El primer fin de semana del 2020 no podía tener un mejor inicio. Miles de visitantes que comenzaron a llegar, desde el pasado viernes, a los principales centros turísticos de los valles cordobeses, hicieron colapsar la capacidad de carreteras, balnearios y centros gastronómicos. Acompañados por una temperatura ideal, con un calor sofocante durante el día y noches templadas a calurosas, los turistas fueron migrando desde los balnearios hacia las áreas urbanas que eran verdaderas peatonales hasta horas de la madrugada.
De esta manera, los niveles de ocupación hotelera, por los datos oficiales aportados, oscilaron entre el 75% y 85%, según los valles. En todos los casos, los alquileres informales como las casas de familias, departamentos y otros no registrados volvieron a tener su esplendor, ya que la demanda fue alta. Este porcentaje que han mostrado los principales centros turísticos, muestran una aclara recuperación en la llegada de turistas ya que ese porcentaje recién solía darse luego del 8 de enero. Hasta ese entonces normalmente el nivel de ocupación no pasaba del 60%.
Uno de los datos más sobresalientes, es el repunte del valle de Paravachasca que tiene como epicentro la ciudad de Alta Gracia. Las pequeñas localidades que rodean a la ciudad del Tajamar, como La Bolsa, La Paisanita y La Serranita, tienen impecables balnearios formados por el río Anizacate, que nace en la zona de Copina con el nombre de La Suela.
En el caso del valle de Traslasierra, también van tomando cuerpo año a año, centros turísticos no tan tradicionales como a los acostumbrados. Las Rabonas, Las Calles, Las Tapias entre otras, van sumándose de a poco a la oferta turística transerrana. Este fin de semana, los balnearios de Traslasierra, tuvieron luz propia.
En el caso del valle de Punilla, las comunas y municipios del sur de este valle, tuvieron que sortear grandes inconvenientes por el colapso de sus arterias en horas picos. Lo mismo sucedió en Cabalango, que volvió a convertirse en uno de los balnearios predilectos, como el ubicado en la localidad de Tanti.
Tanto el sábado como el día domingo, en horas del mediodía, el ingreso a Villa Carlos Paz se estaba colmado de tráfico. Desde la Inspectoría general estimaron que la cola de automóviles que se movían a paso de hombre, tenía una demora de entre una hora y media o dos horas aproximadamente. Por el peaje pasan por encima de 150 autos por minuto, es decir, unos 3.000 por hora hacia el sector de los balnearios.
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