Un local de la Ciudad de Mendoza se vio desbordado, cuando centenares de mendocinos llegaron a la Librería Simoncini para hacerse de algunos de los ejemplares que ese local remataba ayer a $2 cada uno.
La fila fue extensa y que se extendió por casi cuatro cuadras para aguardar la apertura de las puertas y asegurarse así de conseguir un buen ejemplar.
Romina Simoncini, una de las dueñas dijo, “Decidimos cerrarlo porque mi padre falleció hace dos años y como los libros nos pueden servir a todos los ciudadanos”.
En el lugar hubo hasta cuatro horas de espera para ingresar el local. Incluso la espera se hizo durante el partido que Argentina disputaba ante Francia por los octavos de final del Mundial de Rusia 2018
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