Esperó cumplir 18 años, una adolescente de Villa María para denunciar a un familiar que había abusado sexualmente de ella cuando tenía 11 años.
El acusado admitió la culpabilidad y fue condenado a 10 años de prisión por los delitos de abuso sexual con acceso carnal, agravado porque convivía con la víctima, y privación ilegítima de la libertad.
Apenas cumplió los 18 años, la joven se presentó ante la Policía y radicó la denuncia contra un hombre de su entorno, quien la sometió sexualmente en reiteradas oportunidades durante el año 2007. Poco tiempo después, el acusado fue detenido y trasladado a la cárcel de Villa María, donde esperó la realización del juicio.
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