En una entrevista María Eugenia Vidal confiesa, “Sólo cuando llego a mi casa me quito el traje de gobernadora».
La gobernadora se desdobla cada día entre su cargo como mandataria y la mujer recién separada y madre de tres hijos. Ella es una sola mujer, que a la vez son dos.
Sus hijos -de su matrimonio con Ramiro Tagliaferro, intendente de Morón- son el centro de su vida: Camila, de 16 años («tiene mucho carácter y es muy compañera»), María José, de 14 («muy inteligente y solidaria») y Pedrito, de 9 («el mimado, el varón entre todas mujeres»).
«Estar con mis hijos me quita la contractura que tengo desde hace un año y medio porque con ellos vuelvo a ser yo y dejo de ser la gobernadora», insiste con su voz suave y pausada.
Hace un año que se encuentra separada y confiesa que no sabe llevar una nueva relación con los hombres. Y reconoció que los hombres “no se animan a decirme mucho. Siempre tengo como esta cosa de «¿qué fantasía tendrán?». Porque a lo mejor ven a la gobernadora y les cuesta ver a María Eugenia, a la persona”
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