A causa de una complicación, murió finalmente el abuelo Argentino Leyría de 87 años de edad, quien habría sufrido graves quemaduras al incendiarse el geriátrico Mi Sueño, una residencia sin habilitación que funcionaba en el barrio Silvano Funes, de Córdoba. En aquel drama, ya había fallecido otro residente identificado como Vicente Ramón Pedano.
El fiscal Carlos Matheu decidió agravar la imputación contra las dos acusadas. Se trata de la dueña del geriátrico, Lorena Romero, y la enfermera que cuidaba a los ocho abuelos, Rosa Álvarez.
Quedaron acusadas por homicidio culposo agravado por el número de víctimas, un delito que prevé, en caso de condena, una pena de 2 a 5 años. Además, están imputadas por lesiones culposas agravadas. Permanecen en libertad.
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